21 jul. 2010

UN DÍA GRIS



Hoy ha vuelto amanecer nublado. Gris y verde alrededor. La humedad se palpa en los músculos vestida de pinchazos y sopor. Un estado semejante a una embriaguez. Un permiso para efectuar cualquier movimiento. Un descanso obligado. Un centrarse en la respiración y en cada pensamiento que mi mente proyecta. Albergada en el cerebro se encuentra mi mente? Encerrada en una jaula de la que pretende escapar. Juego con el dolor. Me pinto la cara, mientras los crayones pesan como rocas, y así disimulo la huella que en el rostro va dejando y entre los colores percibo la luz del Sol. Locura transitoria? Deseo de escapar..... escapar del dolor.



Los personajes habitantes de mi cerebro musitan a mi oído frases


Pasará..... dice Milagritos.
Ya sé! -contesto- aunque entre tanto pasa... qué mal se pasa!

Ponte la nariz de payaso!, replica Galina
Y le hago caso, aunque me convierta en un triste payaso.




Las horas pasan lentamente. El cielo gris está estático. Se oyen, lejanos, los cencerros de las vecinas y un tractor desalmado rompe el placer de este hermoso silencio.


3 comentarios:

  1. Muchas veces debemos, necesitamos, usar ese disfraz, para no demostrar flaqueza, para continuar con el circo de la vida.
    Un abrazo.

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  2. Y a pesar del tiempo lloro cuando leo algo así... triste condición la del payaso que ha de reír cuando está sufriendo.

    Yo también me disfrazo de payaso a menudo Fibra.

    Cuidate cariño

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