13 jul. 2010

La mujer viva pero muerta.

A veces, sólo algunas veces, reaparece su recuerdo en mi memoria. Es entonces cuando también unas lágrimas silenciosas vagan ausentes resbalando por mis mejillas. Al mismo tiempo, un clavo ardiente punza mi corazón. En este tiempo de ausencia y dolor suelo preguntarme "por qué". Cuentan que existen procesos que ayudan a sanar heridas emocionales. En algunas ocasiones creo en ellos. En otras, desconfío de las promesas de sanación.

Curar heridas....... Las heridas se convierten en cicatrices que dejan una marca o un recuerdo. El tiempo se encarga de disminuir el dolor que producen pero nunca de borrar su huella. Saber que está viva pero está muerta. Saber que camina escondiendo sus heridas tras una máscara absurda e hipócrita. Saber que su locura es protectora de sus miedos.

Entretanto, en una habitación de paredes blancas, duerme una mujer al igual que una bella Reina. Despierta para abrir los ojos a una realidad completamente distinta a la vivida hasta ahora. Yo, cobarde, aún no he tenido fuerzas para comunicarme con quien sufre su ausencia y cuando observo los gladiolos del jardín recuerdo, como entre risas deposité en sus manos 3o semillas.
Una semana de gloria y admiración, a ti mujer que has sabido siempre ser madre y esposa. A tí mujer.


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