13 ene. 2009

A GALINA

Dónde estás Galina? Por qué no vuelves a mí? te necesito. Necesito tu compañía y la alegría de vivir. me dejas marchita. Qué te ha robado la sonrisa? porque te desvaneces cuando más te necesito. Oh mi Galina! Tú que me vistes de dicha te alejas y me dejas con este estúpido llanto de melancolía. Galina vuelve estoy llorando de pena. Vuelve a mi, no me dejes solina. El sol sale, vuelve, calienta, se va. pero no mi tristeza. Regresa mi niña, cobijame entre tus brazos y acuname con tu risa.

Unos días después.....

Hoy ha vuelto. Salimos juntas a dar una vuelta en bicicleta. Está algo triste y seria pues ha sufrido un nuevo desengaño amoroso. Le digo que deje de buscar la felicidad en un hombre que han sido realmente la desembocadura de sus males. Ella me cuenta que estos días atrás hizo un rito en la playa a ver si aleja su tristeza. Triste como andaba hizo reir a un macho que se nos acercó mientras tomabamos un café. Un hombre que también estaba triste.

Quisiera reirme, dijo

Y Galina, sin su nariz de payaso, logró que el hombre riera a carcajadas.
Nadie se dió cuenta.... yo sí porque la conozco; mientras ella hacia reir sus ojos estaban llenos de lágrimas. Es íncreible. A veces me pregunto de donde saca las fuerzas. Entonces ella me contesta eso de que "siempre hay alguien que sufre más que tú". El hombre la invitó a cenar esta noche y Galina, con una sonrisa excepcional le contestó: Perdona, pero pienso que los hombres son gilipoyas, así que es imposible que podamos cenar tú y yo.

Luego, guiñandome un ojo me dijo: es la respuesta que mejor funciona para quitarte un moscardón de encima.... jeje

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